TLC y trabajadoras (es): ¿Se importan los derechos laborales?

Los Tratados de Libre Comercio que Chile ha firmado con otros países buscan, por medio de la bilateralidad y la apertura del mercado, mejorar la economía nacional, pero ¿qué pasa con quienes están detrás de los productos, las y los trabajadores? ¿Regulan los TLC las normas y derechos laborales?

En los últimos diez años Chile ha firmado importantes y bullados Tratados de Libre Comercio (TLC) con distintos países, entre ellos Canadá, México, la Unión Europea y Estados Unidos, y en el corto plazo se prepara a concretar otros más con naciones como China y Perú, es la apertura comercial de la economía nacional en el contexto de la globalización. Desde el gobierno y los sectores empresariales aseguran que estos acuerdos internaciones beneficiarán tanto a los sectores productivos como a los consumidores, al aumentar las importaciones y exportaciones, y crearán nuevas fuentes de empleo. Pero cabe preguntarse si los TLC tienen alguna incidencia en las condiciones laborales de las chilenas y chilenos. “Además del intercambio de productos, regulan lo que hay detrás de ellos, es decir, las y los trabajadores”

A modo de ejemplo, el Tratado de Libre Comercio con México no incluye temas laborales, mientras que en el acuerdo obtenido con Canadá en 1998 existe un ítem paralelo relacionado con cooperación laboral, en el TLC con Estados Unidos, en tanto, se fijó una cláusula específica.

“Los temas laborales han estado crecientemente en la agenda comercial. Hay tratamientos distintos de acuerdo a los Tratados de Libre Comercio que ha negociado Chile. Depende de la contraparte y también de cuáles son las demandas de parte de los trabajadores”, explica Alicia Frohman, coordinadora técnica del TLC con EE.UU. y negociadora jefe de los temas laborales de la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales (DIRECOM).

No obstante las cláusulas que puedan incluir estos tratados, las leyes laborales que rigen son las de cada país, es decir, no se adoptan nuevas normativas por lo que las condiciones laborales no cambian sustantivamente de acuerdo al tratado que se haga con uno u otro país, sino que sólo se agregan ciertas recomendaciones o condiciones.

“Para nosotros, desde la Central Unitaria Trabajadores (CUT) el tema de los derechos laborales en el bilateralismo no es un tema central, pues se trata de acuerdos comerciales. No son acuerdos laborales, los temas laborales son de complementación. Los acuerdos comerciales están orientados a mejorar el intercambio comercial, por lo tanto, los derechos laborales están puestos en función del buen funcionamiento del comercio y no de los derechos laborales”, señala Ana Bell, secretaria de relaciones internacionales de la CUT.

En este sentido, el único tipo de intervención concreta que los países socios pueden realizar en temas laborales tiene que ver con la competencia desleal que emane de las condiciones laborales, una especie de dumping social. Por ejemplo, si un país viola los derechos laborales de sus trabajadores no existen sanciones de parte de sus socios comerciales, pero si debido a los bajos salarios, la falta de seguro social u otras condiciones, los productos que ingresan al mercado extranjero consiguen hacerlo a precios más competitivos, se pueden tomar medidas por competencia desleal.

De todas formas, desde el sector empresarial afirman que el hecho de que los acuerdos comerciales contengan estas cláusulas obliga a subir los estándares en materias laborales para entrar a mercados más exigentes.

Los Tratados de Libre Comercio son una oportunidad comercial e implica un desafío para cualquier empresa, por lo tanto, hay una directa relación con el tema laboral. Cuando entras a competir a mercados internacionales el cliente tiene muchas exigencias, asegurar abastecimiento y calidad en el tiempo es muy necesario. Obviamente, que si tienes problemas de tipo laboral puedes tener problemas de abastecer a los clientes, sin duda que hay una relación¿, manifiesta Antonio Larraín, gerente Corporación Chilena del Vino, un sector productivo que ha tenido un enorme crecimiento gracias a los acuerdos de comercio internacional y que exporta el 70% de su producción.

Del papel a la realidad

Si bien los TLC no cambian las leyes ni contienen rigurosas obligaciones para con las y los trabajadores de los países firmantes, igualmente afectan las condiciones laborales ya que representan una especie de recordatorio permanente de las condiciones que se deben cumplir para estar a niveles internacionales en la materia y, por otra parte, porque generan más y nuevos tipos de empleos.

“El principal efecto sobre los trabajadores se da en un mayor dinamismo económico y creación del empleo. Ni siquiera es tan significativo que estén presente en cada Tratado de Libre Comercio los derechos de los trabajadores, sino que hay una noción en la agenda internacional de comercio de cumplimiento de determinados estándares que es importante, puede crear un plus de competitividad significativo”, declara Alicia Frohman.

La representante del Gobierno agrega que la simple mención de estas condiciones a nivel internacional puede también otorgar herramientas que faciliten hacer cumplir las leyes con mayor efectividad.

“En todas partes hay una brecha entre la norma y la práctica, dificultad de hacer cumplir la ley, el contemplar temas laborales en los acuerdos comerciales puede contribuir a reducir esa brecha. No va a ser lo fundamental, pero un elemento internacional puede ser un factor adicional que puede empujar en este sentido”, manifiesta.

Desde el punto de vista de las y los trabajadores, la globalización de estándares de derechos laborales les ha permitido unirse en las demandas a organizaciones y sindicatos de otros países, como en el caso de la CUT y gremios de Estados Unidos en el proceso de negociación de ese tratado y, asimismo, manejar más herramientas y conceptos para poder negociar con sus empleadores.

No obstante, en la realidad las cosas son bastante diferentes que en el papel. De acuerdo a las conclusiones de una investigación realizada por la CUT en conjunto con otras organizaciones a las empresas agrícolas de la zona de Melipilla, en la que hacían un seguimiento al cumplimiento de las normas laborales de los sectores productivos involucrados en el TLC con Estados Unidos, no se cumplen la mayor parte de los convenios que contempla este acuerdo. De hecho, persiste el trabajo informal, sin contrato. De las 17 empresas monitoreadas, sólo cuatro tienen sindicatos y tres negocian colectivamente. Tampoco se cumplen con las normas de seguridad ni las condiciones laborales requeridas. Todas estas son condiciones estipuladas en los convenios con EE.UU.

“Es indudable que el crecimiento económico con los tratados ha ayudado a ciertos sectores, el problema es que la distribución del crecimiento es inequitativa. El área agrícola es justamente donde se ha generado empleo, pero qué tipo, el más precario, es donde ha surgido la mayor informalidad de empleo, las cadenas productivas que se arman con mujeres temporeras, con trabajo que realmente es casi esclavo en nuestro país”, declara Ana Bell.

La representante del gremio de los trabajadores asegura que una de las mayores falencias en temas laborales en Chile tiene que ver con las condiciones para formar sindicatos y la capacidad de negociación de éstos, cláusulas que se incluyen en los TLC, pero que en la práctica no se cumplen.

“Hay un crecimiento, mucha rentabilidad, pero cómo se distribuye eso (¿) La negociación colectiva es extremadamente débil y es el principal instrumento de distribución del ingreso y un de los principios fundamentales que está puesto dentro de los tratados”, asegura Bell.

Para Alicia Frohman, en tanto, los tratados comerciales no representan la panacea a las injusticias laborales porque no se basan en estas materias sino que en el intercambio de productos, aunque sí contribuyen a tener más claras las reglas del juego a nivel internacional.

“Los TLC no ayudan a distribuir el ingreso en sí mismo ni facilitan el cumplimiento de las leyes laborales, eso depende de nuestro desarrollo como sociedad más que de factores externos. Los estándares contemplados en los tratados pueden ser un factor creador de conciencia, pero que no van a resolver ningún problema”, enfatiza.

11. enero 2015 por portalciudadano
Categorías: Ciudadanía | Comentarios desactivados en TLC y trabajadoras (es): ¿Se importan los derechos laborales?